20 octubre 2017

“La inmunoterapia es una revolución en la manera de tratar el cáncer”


Julia Gómez Camblor (EE UU, 2013) estudió Medicina Traslacional en Berkeley y UCSF, Universidad de California. Actualmente vive en Estados Unidos y trabaja en el departamento clínico de una empresa de investigación y desarrollo de fármacos contra el cáncer basados en la inmunoterapia.

¿Qué te atrajo de la medicina traslacional?

La idea es trasladar todo el conocimiento que se genera en un laboratorio y llevarlo a la camilla del paciente. Cuando estudiaba me fui dando cuenta de que me gustaba mucho la investigación biomédica, pero que lo que más me gustaba era algo en lo que pudiera ver el beneficio aplicado a la salud humana.

Tu trabajo se centra en la última fase de la investigación…

Antes de que una nueva terapia pueda ser usada por toda la población tiene que pasar por los ensayos clínicos para asegurar que es eficiente y segura. Es la última fase de la investigación, sí. Después de muchos años investigando en células, animales y demás, se comprueba si esto funciona para curar pacientes. Es donde estoy ahora.

¿Este contacto más directo con los pacientes es más gratificante?

La investigación básica es fundamental, pero notaba que a mí lo que me gustaba era estar más cerca de esa aplicación práctica. Para mí más gratificante. Cuando estás en las reuniones hablando con los equipos ves lo que les está pasando a los pacientes. Sabes si su evolución es mejor o peor de lo que hubiera sido si no hubieran tenido estas oportunidades. Trabajar en algo que luego los pacientes pueden utilizar y que puede cambiar la vida a tanta gente es fascinante.

Se habla mucho de inmunoterapia contra el cáncer. ¿Cómo funciona exactamente?

La quimioterapia, la terapia tradicional contra el cáncer, se basa en administrar a un paciente compuestos químicos que van a destruir a las células cancerosas pero que también dañan los tejidos sanos. La inmunoterapia es diferente porque lo que pretende es ayudar a las propias defensas naturales del individuo a reconocer ese cáncer como algo que tienen que atacar y eliminar.

¿Hay distintas modalidades?

Sí. Una de las más típicas y en la que trabajamos nosotros se basa en administrar un fármaco biológico (anticuerpos monoclonales) para bloquear una serie de interacciones celulares que el cáncer desarrolla para evitar ser visto por el sistema inmune. Esta inmunoterapia lo que hace es bloquear la proteína que el cáncer está enseñando para evitar ser atacado. El objetivo es liberar esos frenos del sistema inmune para que las propias células del sistema puedan atacar al cáncer.

Ahora se está empezando a ver la otra rama de ayudar al sistema inmune. En lugar de liberar los frenos sería “echarle gasolina” al sistema inmune para que destruya las células tumorales. Todo el concepto es que el propio sistema inmune pueda reconocer al cáncer y eliminarlo.

Es un gran avance en cuanto a la manera como se estaba tratando el cáncer…

Totalmente. La inmunoterapia es una revolución en la manera de tratar el cáncer. Ya se está haciendo. Hay ciertos tipos de cáncer, como el melanoma, en el que ya hace varios años que estas nuevas terapias se están utilizando y lo han cambiado por completo. Quizá no en todos los tipos de cáncer, pero creo que llegará un día en el que la quimioterapia convencional no será siempre la primera opción. Ya lo estamos viendo, en algunos casos se está llegando a usar la inmunoterapia como la primera opción de tratamiento. Se han aprobado nuevas terapias y hay datos para ver que en determinados tipos tumorales esto es mucho mejor.

¿Qué significó para ti la beca de ”la Caixa”?

Creo que es una oportunidad única en la vida. A mí me ha cambiado por completo las perspectivas de lo que podía hacer. Gracias a la beca he conocido personas fascinantes en lo profesional, que también se han convertido en buenos amigos.